
Calefacción sostenible mediante energía solar y bomba de calor
Una calefacción sostenible es aquella que consume la mínima energía sucia aprovechando las energías renovables y los dispositivos de calefacción más eficientes.
En este caso, la calefacción solar se ha combinado, no con una caldera de combustibles fósiles, sino con una bomba de calor. Una bomba de calor es un dispositivo de climatización altamente interesante. Funciona aprovechando las leyes de la termodinámica, ya que convierte el líquido caloportador en gas; mientras se encuentra en el estado de gas, éste absorbe calor, calor que cede al volver a su estado original. La electricidad que consume la bomba de calor, como vemos, no se utiliza para producir calor directamente, sino para mover el calor de un lado a otro. Concretamente, se utiliza para el compresor que comprime el gas para obligarlo a volver a su estado original de líquido, momento en el que cede el calor. La bomba de calor puede funcionar de forma reversible con el mismo aparato. Es decir, puede proporcionar aire acondicionado o calefacción. Su eficiencia es de un 400%. La única limitación es que su rendimiento comienza a disminuir con temperaturas exteriores inferiores a los 5ºC, por lo que no puede utilizarse en climas muy fríos, pues consumiría mucha electricidad, reduciendo su rentabilidad.
La calefacción solar, como probablemente ya sabemos, solo cubre un porcentaje de la demanda de energía, pues ésta es la forma más rentable de utilizarla.